miércoles, 28 de septiembre de 2016

UN NUEVO CURSO DE ARS VIVE EN MARSELLA...

El padre Michel Marie Zanotti Sorkine está revolucionando la Iglesia francesa.

Todo apuntaba a tener que cerrar la parroquia por falta de fieles, sin embargo el padre Zanotti Sorkine se ha empeñado en “Traer tantas almas para Dios como sea posible”.
Fue destinado a una parroquia del centro de Marsella que iba a ser cerrada y ahora no para de bautizar a adultos.
“Traer tantas almas para Dios como sea posible”. El padre Michel Marie Zanotti Sorkine se ha tomado esta frase muy a pecho y se ha convertido en su principal objetivo como sacerdote. Y así lo está haciendo tras haber transformado una parroquia que iba a ser clausurada y demolida. Su mérito es aun mayor cuando el templo está situado en un barrio con una enorme presencia de musulmanes en una ciudad donde menos del 1% de la población es católica practicante.

Había sido músico de éxito

La clave para este sacerdote, que previamente había sido músico de éxito en multitud de cabarets de París y Montecarlo, es la “presencia”, hacer presente a Dios en el mundo de hoy. Las puertas de su iglesia están todo el día de par en par y viste de sotana porque “todos, cristianos o no, tienen derecho a ver un sacerdote fuera de la iglesia”.

Pasar de 50 a 700 feligreses en Misa

Su balance es abrumador. Cuando llegó en 2004 a la parroquia de San Vicente de Paúl, del centro de Marsella, la iglesia permanecía cerrada durante la semana y la única misa dominical se celebraba en la cripta a la que apenas acudían 50 personas.

Como él mismo cuenta, lo primero que hizo fue abrir el templo todos los días y celebrar en el altar mayor. Ahora la iglesia permanece abierta casi todo el día y hacen falta sillas adicionales para albergar a los fieles. Más de 700 todos los domingos,y aún más en las grandes fiestas.

Casi 200 adultos se han bautizado desde que llegó.  Y en esta última Pascua fueron 34 los neófitos. Se ha convertido un fenómeno de masas no sólo en Marsella, sino en toda Francia, con reportajes de medios de todo el país, atraídos por la cantidad de conversiones.

El nuevo “Cura de Ars” en la Marsella agnóstica

Una de las iniciativas principales del padre Michel, para revitalizar la fe de la parroquia y conseguir tal afluencia de gente de toda edad y condición social, es la confesión. Antes de la apertura del templo a las 8 de la mañana ya hay gente esperando en la puerta para poder acudir a este sacramento o para pedir consejo a este sacerdote francés.

Tal y como cuentan sus feligreses, el padre Michel Marie está buena parte del día en el confesionario, muchas veces hasta pasadas las once de la noche. Y si no está ahí siempre se le encuentra vagando por sus pasillos o en la sacristía, sabiendo la necesidad de que los sacerdotes estén siempre visibles y cercanos para salir en auxilio de todo aquel que lo necesite.

La iglesia siempre abierta

Otra de sus señas de identidad más características es la de tener el templo permanentemente abierto. Esto le ha generado críticas de sacerdotes de su diócesis pero él afirma que la misión de la parroquia es“permitir y facilitar el encuentro del hombre con Dios” y el cura no puede ser un impedimento para esto.

El templo debe favorecer el nexo con Dios

En una entrevista en televisión afirmaba convencido que “si hoy en día la iglesia no está abierta es que de cierta manera no tenemos nada que proponer, que todo lo que ofrecemos se acabó. Mientras que en este caso la iglesia está abierta todo el día, hay gente que viene, prácticamente nunca hemos tenido robos, hay gente que ora y le garantizo que esta iglesia se transforma en un instrumento extraordinario que favorece el encuentro entre el alma y Dios”.

Era la última oportunidad para salvar la parroquia

El obispo lo envió a esta parroquia como última oportunidad para salvarla y le hizo caso de manera literal cuando le dijo que abriera las puertas. “Hay cinco puertas siempre abiertas y así todo el mundo puede ver la belleza de la casa de Dios”. 90.000 coches y miles de viandantes y turistas se encuentran con la iglesia abierta y con los sacerdotes a la vista. Éste es su método: La presencia de Dios y su gente en el mundo secularizado.

La importancia de la liturgia y de la limpieza

Parroquia S Vicente de Paul - MarsellaY aquí llega otro punto clave para este sacerdote. Nada más llegar, y con la ayuda de un grupo de laicos, renovó la parroquia, la limpió y la dejó resplandeciente. Para él este es otro motivo de por qué la gente opta por volver a la iglesia. “Cómo quiere que se crea que Cristo vive en un lugar si todo no está impecable, es imposible”.

Por ello, los manteles del altar y del Sagrario tienen un blanco inmaculado. “Es el detalle el que hace la diferencia. Con el trabajo bien hecho nos damos cuenta del amor que manifestamos a los seres y a las cosas”. De manera tajante asegura que “creo que cuando se penetra en una iglesia donde todo no está impecable es imposible creer en la Presencia gloriosa de Jesús”.

La liturgia se torna en el punto central de su ministerio y mucha gente ha sido atraída a esta iglesia por la riqueza de la Eucaristía. “Esta es la belleza que conduce a Dios” —dijo el padre Michel.

Las misas están siempre repletas y en ellas hay procesiones solemnes, incienso, cánticos cuidados… Todo hecho al detalle. “Le doy un trato especial a la celebración de la Misa para mostrar el significado del sacrificio eucarístico y la realidad de la Presencia”. “La vida espiritual no se concibe sin la adoración del Santísimo Sacramento y sin un ardiente amor a María”, por lo que introdujo la adoración y el rezo diario del Rosario dirigido por estudiantes y jóvenes.

Sus sermones son también de lo más esperado e incluso sus feligreses los cuelgan en internet. En ellos llama siempre a la conversión, por la salvación del hombre. En su opinión, la falta de este mensaje en la Iglesia de hoy “es quizás una de las principales causas de la indiferencia religiosa que vivimos en el mundo contemporáneo”. Ante todo claridad en el mensaje evangélico. Por eso advierte de la frase tan manida de que “todos vamos a ir al cielo”. Esta es para él “otra canción que puede engañarnos” debido a que hay que luchar, empezando por el sacerdote, para llegar al Paraíso.

El cura de la sotana

Si hay algo que distingue a este alto sacerdote, en un barrio de mayoría musulmana, es su sotana. Siempre la lleva puesta, y el rosario entre las manos. Para él es primordial que el cura pueda ser distinguido entre la gente. “Todos los hombres, empezando por uno que cruza el umbral de la iglesia, tiene el derecho de reunirse con un sacerdote. El servicio que ofrecemos es tan esencial para la salvación que nuestra visión debe hacerse tangible y eficaz para permitir esta reunión”.

De este modo, para el padre Michel el sacerdote lo es 24 horas al día. “El servicio debe ser permanente. ¿Qué pensaría usted de un marido que en su camino a su oficina por la mañana se quitara su alianza?”.

En este aspecto es muy insistente: “En cuanto a aquellos que dicen que el habito crea una distancia es que no conocen el corazón de los pobres para los cuales lo que se ve dice más de lo que se dice”.

Por último, recuerda un detalle importante. Los regímenes comunistas lo primero que hacían era eliminar el habito eclesiástico sabiendo de la importancia de la comunicación de la fe y “esto merece la atención de la Iglesia de Francia”.

Sin embargo, su misión no la desarrolla únicamente en el interior del templo, sino que es un personaje conocido en todo el barrio, también por los musulmanes. Desayuna en los cafés del barrio, allí habla y se reúne con los fieles y con gente no practicante. Él lo llama su pequeña capilla. Así ha conseguido ya que muchos vecinos sean ahora asiduos de la parroquia y han convertido a esta iglesia de San Vicente de Paúl en una parroquia totalmente resucitada.

Una vida peculiar: cantante de cabarets

La vida del padre Michel Marie ha estado siempre en movimiento. Nació en 1959 y tiene orígenes rusos, italianos y corsos. A los 13 años perdió a su madre y le causó una “ruptura devastadora” lo que le hizo unirse aún más a la Virgen María.

Al tener un gran talento musical, apagó la pérdida de su madre con la música. En 1977 tras ser invitado a tocar en el café París de Montecarlo se trasladó a la capital donde comenzó su carrera de compositor y cantante en cabarets. Sin embargo, la llamada de Dios fue más fuerte y en 1988 entró en la orden dominica por su devoción a Santo Domingo. Con ellos estuvo cuatro años cuando ante la fascinación por San Maximiliano Kolbe se fue a la orden franciscana, donde también permaneció cuatro años.

Fue en 1999 cuando fue ordenado sacerdote para la diócesis de Marsella con casi cuarenta años. Además, de su música, dedicada ahora a Dios, también es escritor de éxito, ha publicado ya seis libros y poeta.

Fuente: reinadelCielo.org

POR QUÉ LAS FAMILIAS GRANDES SON GENIALES...


Testimonio de una conocida periodista australiana, la mayor de 9 hermanos



Soy la mayor de una familia de nueve hermanos: ocho chicas y un chico. Estoy orgullosa de ello. Admito que sí sentí una especie de vergüenza durante mis años de adolescencia, especialmente en los momentos en los que la gente se acercaba a nuestra furgoneta o nos miraba con sorpresa cuando entrábamos en un lugar público.
Pero ahora, sinceramente, no cambiaría esto por nada del mundo. Si te estás preguntando qué es lo que me hace publicar esto, reconozco que leí un artículo muy interesante el pasado domingo en el New York Times. En él, Lauren Sandler opinaba vehementemente que lo mejor es tener un solo hijo. Siendo ella hija única y teniendo solo un hijo, puedo entender porque ella defiende esta postura.
Como puedes suponer, yo no estoy de acuerdo con esto.
Podría decir que los hijos únicos que me he encontrado son egoístas e inadaptados, pero no diría la verdad. De hecho, me he encontrado a muchos que son personas inteligentes, generosas y maravillosas.
En cualquier caso yo no estoy buscando ejemplos que demuestren las desventajas de ser hijo único cuando lo único que quiero es explicar lo agradecida que estoy de tener muchos hermanos.
Por supuesto que hay muchos beneficios colaterales: como el hecho de que nunca estás solo cuando tienes problemas, si estás enfermo, alguien más lo estará, y parece que tu fondo de armario no termina nunca ¡siempre está lleno de ropa prestada!
Por no mencionar que la educación de mis hermanos siempre es un tema de conversación que termina con los silencios incómodos, y si necesito divertirme siempre recuerdo una reacción inesperada.
¡Pero hay mucho más! Comenzando con mi padre y mi madre, quienes (probablemente sin intención) hicieron que su trabajo de padres fuera mucho más fácil teniendo más de un hijo.
Incluso si no tenían una idea muy clara de lo que estaban haciendo, tener hermanos significó que aprendimos de forma natural a compartir y a convivir con otras personas. Esto es lo que podemos llamar una acumulación natural de buenas cualidades.
Cuando tienes hermanos y hermanas, eres muy consciente de que todo no es tuyo. Esto es de gran ayuda en una época en la que el individualismo está constantemente en alza.
Casi sin esfuerzo, aprendimos la interacción social y la resolución de conflictos. Aprendimos a tener compasión, y a ser conscientes de los sentimientos y necesidades de los demás más allá de los propios.
Aprendimos de la generosidad de nuestros padres, que nos aceptaron a cada uno de nosotros a pesar de que a veces se les ridiculizaba o significaba tiempos duros para ellos.
Papá nos recuerda que hubo épocas, de las que nosotros no éramos conscientes, en las que él y mamá tenían que plantearse si nos podíamos permitir algo tan simple como ir un día a McDonalds.
Con tantos hermanos no siempre tuvimos lo último en tecnología, pero supongo que nos enseñó que hay vida más allá de las posesiones materiales.
Aprendimos a desarrollar un sentido sano de la competitividad y a darnos cuenta de que perder en algo no era una causa para la depresión. Y, al mismo tiempo, aprendimos a apreciar las cualidades únicas de los demás sin compararnos, ya sean académicas, creativas o atléticas.
Aunque no hubiera nada más, yo recibí el regalo de amistades ya consolidadas. Aunque estuviera haciendo algo tan sencillo como desayunar o algo tan excitante como comprarme el vestido de novia, nunca me faltó compañía.
Esto es el amor, ya que mis hermanos estuvieron más conmigo en mis peores momentos (que incluyen una severa falta de maquillaje) que en los mejores.
Y aunque esto signifique mucho trabajo también, creo que el hecho de tener hermanos te ayude a acercarte a la verdadera felicidad. ¿Por qué? Porque una persona llega al camino correcto cuando se da cuenta de que la vida consiste más en dar que en recibir, y con hermanos llegas a esa conclusión mucho antes en la vida.
Cuando me gradué en la universidad, hace unos pocos años, se suponía que solo podían acompañarme dos personas. Mi padre decidió que vendrían todos, y consiguió que así fuera sólo con pedirlo. Como graduada, no tengo ninguna duda de que era la que más apoyo tenía entre el público.
¡Y pensar que una hora antes, probablemente estaba gritándole a una de mis hermanas porque había cogido mi ropa y enfadándome con mi padre porque no paraba de hacerme fotos!
Claro que no existe la familia perfecta, pero la verdad es que yo sé que hay un montón de gente que me quiere sin importarle nada, a pesar de que yo no he hecho nada para ganármelo. Esto es algo muy especial ¿por qué dejar pasar esta ocasión si tienes la oportunidad?


domingo, 25 de septiembre de 2016

EL PAPA FRANCISCO: NO SOMOS PROFETAS DE DESGRACIAS, SINO DE ALEGRÍA

Eucaristía con motivo del jubileo de catequistas


Papa Francisco celebró esta mañana la Eucaristía con catequistas de todo el mundo, con motivo de su Jubileo. En su homilía el Pontífice reflexionó sobre la importancia de anunciar “lo esencial de la fe” que es “que Jesús está vivo y está a nuestro lado”.
Para ello profundizó en la parábola del hombre rico y explicó que el rico tiene una enfermedad muy grave que es la ceguera porque “no es capaz de ver más allá de su mundo, no le importa lo que sucede fuera”. “Es una valiosa lección: como servidores de la palabra de Jesús, estamos llamados a no hacer alarde de apariencia y a no buscar la gloria; ni tampoco podemos estar tristes y disgustados”, añadió.
Y en este sentido el Obispo de Roma recordó que “no somos profetas de desgracias”, sino “portadores de alegría”. “El Señor nos lo pide hoy: ante los muchos Lázaros que vemos, estamos llamados a inquietarnos, a buscar caminos para encontrar y ayudar, sin delegar siempre en otros o decir: «Te ayudaré mañana». El tiempo para ayudar es tiempo regalado a Jesús, es amor que permanece: es nuestro tesoro en el cielo, que nos ganamos aquí en la tierra”.
Homilía del Papa:
El Apóstol Pablo, en la segunda lectura, dirige a Timoteo, y también a nosotros, algunas recomendaciones muy importantes para él. Entre otras, pide que se guarde «el mandamiento sin mancha ni reproche» (1 Tm 6,14). Habla sencillamente de un mandamiento. Parece que quiere que fijemos nuestros ojos fijos en lo que es esencial para la fe. San Pablo, en efecto, no recomienda una gran cantidad de puntos y aspectos, sino que subraya el centro de la fe. Este centro, alrededor del cual gira todo, este corazón que late y da vida a todo es el anuncio pascual, el primer anuncio: el Señor Jesús ha resucitado, el Señor Jesús te ama, ha dado su vida por ti; resucitado y vivo, está a tu lado y te espera todos los días. Nunca debemos olvidarlo. En este Jubileo de los catequistas, se nos pide que no dejemos de poner por encima de todo el anuncio principal de la fe: el Señor ha resucitado. No hay un contenido más importante, nada es más sólido y actual. Cada aspecto de la fe es hermoso si permanece unido a este centro, si está permeado por el anuncio pascual. Si se le aísla, pierde sentido y fuerza. Estamos llamados a vivir y a anunciar la novedad del amor del Señor: «Jesús te ama de verdad, tal y como eres. Déjale entrar: a pesar de las decepciones y heridas de la vida, dale la posibilidad de amarte. No te defraudará».
El mandamiento del que habla san Pablo nos lleva a pensar también en el mandamiento nuevo de Jesús: «Que os améis unos a otros como yo os he amado» (Jn 15,12). A Dios-Amor se le anuncia amando: no a fuerza de convencer, nunca imponiendo la verdad, ni mucho menos aferrándose con rigidez a alguna obligación religiosa o moral. A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino. El Señor no es una idea, sino una persona viva: su mensaje llega a través del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegría que se difunde. No se anuncia bien a Jesús cuando se está triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo sólo bonitos sermones. Al Dios de la esperanza se le anuncia viviendo  hoy el Evangelio de la caridad, sin miedo a dar testimonio de él incluso con nuevas formas de anuncio.
El Evangelio de este domingo nos ayuda a entender qué significa amar, sobre todo a evitar algunos peligros. En la parábola se habla de un hombre rico que no se fija en Lázaro, un pobre que «estaba echado a su puerta» (Lc 16,20). El rico, en verdad, no hace daño a nadie, no se dice que sea malo. Sin embargo, tiene una enfermedad peor que la de Lázaro, que estaba «cubierto de llagas» (ibíd.): este rico sufre una fuerte ceguera, porque no es capaz de ver más allá de su mundo, hecho de banquetes y ricos vestidos. No ve más allá de la puerta de su casa, donde yace Lázaro, porque no le importa lo que sucede fuera. No ve con los ojos porque no siente con el corazón. En su corazón ha entrado la mundanidad que adormece el alma. La mundanidad es como un «agujero negro» que engulle el bien, que apaga el amor, porque lo devora todo en el propio yo. Entonces se ve sólo la apariencia y no se fija en los demás, porque se vuelve indiferente a todo. Quien sufre esta grave ceguera adopta con frecuencia un comportamiento «estrábico»: mira con deferencia a las personas famosas, de alto nivel, admiradas por el mundo, y aparta la vista de tantos Lázaros de ahora, de los pobres y los que sufren, que son los predilectos del Señor.
Pero el Señor mira a los que el mundo abandona y descarta. Lázaro es el único personaje de las parábolas de Jesús al que se le llama por su nombre. Su nombre significa «Dios ayuda». Dios no lo olvida, lo acogerá en el banquete de su Reino, junto con Abraham, en una profunda comunión de afectos. El hombre rico, en cambio, no tiene siquiera un nombre en la parábola; su vida cae en el olvido, porque el que vive para sí no construye la historia. La insensibilidad de hoy abre abismos infranqueables para siempre.
En la parábola vemos otro aspecto, un contraste. La vida de este hombre sin nombre se describe como opulenta y presuntuosa: es una continua reivindicación de necesidades y derechos. Incluso después de la muerte insiste para que lo ayuden y pretende su interés. La pobreza de Lázaro, sin embargo, se manifiesta con gran dignidad: de su boca no salen lamentos, protestas o palabras despectivas. Es una valiosa lección: como servidores de la palabra de Jesús, estamos llamados a no hacer alarde de apariencia y a no buscar la gloria; ni tampoco podemos estar tristes y disgustados. No somos profetas de desgracias que se complacen en denunciar peligros o extravíos; no somos personas que se atrincheran en su ambiente, lanzando juicios amargos contra la sociedad, la Iglesia, contra todo y todos, contaminando el mundo de negatividad. El escepticismo quejoso no es propio de quien tiene familiaridad con la Palabra de Dios.
El que proclama la esperanza de Jesús es portador de alegría y sabe ver más lejos, porque sabe mirar más allá del mal y de los problemas. Al mismo tiempo, ve bien de cerca, pues está atento al prójimo y a sus necesidades. El Señor nos lo pide hoy: ante los muchos Lázaros que vemos, estamos llamados a inquietarnos, a buscar caminos para encontrar y ayudar, sin delegar siempre en otros o decir: «Te ayudaré mañana». El tiempo para ayudar es tiempo regalado a Jesús, es amor que permanece: es nuestro tesoro en el cielo, que nos ganamos aquí en la tierra.
En conclusión, que el Señor nos conceda la gracia de vernos renovados cada día por la alegría del primer anuncio: Jesús nos ama personalmente. Que nos dé la fuerza para vivir y anunciar el mandamiento del amor, superando la ceguera de la apariencia y las tristezas del mundo. Que nos vuelva sensibles a los pobres, que no son un apéndice del Evangelio, sino una página central, siempre abierta ante nosotros.

viernes, 23 de septiembre de 2016

LA EXTRAÑA PENITENCIA DE SAN FELIPE NERI A UNA MUJER CHISMOSA...





San Felipe Neri, patrono de los educadores y humoristas. Pero llamado también el Santo de la Alegría también es famoso por ser un gran confesor, pues trataba a sus penitentes de una manera muy particular.
Este es el caso de una mujer chismosa que se acercó a él para confesarse y la extraña penitencia que San Felipe Neri le impuso.

Una señora tenía la costumbre de irse a confesar donde San Felipe Neri y casi siempre tenía el mismo cuento que decir: el de calumniar a sus vecinos. Por eso, san Felipe, le dijo:
– De penitencia vas a ir al mercado, compras un pollo y me lo traes a mí. Pero de regreso lo vas desplumando, arrojando las plumas en las calles conforme caminas. 
La señora pensó que ésta era una penitencia rara, pero deseando recibir la absolución, hizo conforme se le había indicado y por fin regresó donde san Felipe.
– Bueno, Padre, he completado mi penitencia.
Y le mostró el pollo desplumado.
– Oh, de ningún modo la has completado – le dijo el santo. Ahora regresarás al mercado y en el camino recoges todas las plumas y las pones en una bolsa. Entonces regresas donde mí con la bolsa”.
– ¡Pero eso es imposible! –lloró la señora–, ¡esas plumas deben de estar ahora por toda la ciudad!. 
– Es cierto –replicó el santo–, pero tienes aún menor oportunidad de recoger todos los cuentos que has dicho sobre tus vecinos.
De esta forma la mujer por fin entendió el gran daño que hacía con sus chismes y calumnias.


martes, 20 de septiembre de 2016

ORACIÓN MUNDIAL: EL PAPA FRANCISCO DICE QUE EL MUNDO "TIENE SED DE PAZ"...

Oración Mundial: El papa Francisco dice que el mundo “tiene sed de paz”

El papa Francisco rechazó el uso de la violencia en nombre de la religión y dijo que esta supone su deformación y “contribuye a su destrucción”, junto a líderes de diversas religiones del mundo en la clausura de la cumbre interreligiosa de Asís.
El papa Francisco viajó a Asís para participar en la última jornada de diálogo y paz del congreso interreligioso promovido por la Comunidad de Sant’Egidio y que, durante tres días, ha reunido en Asís (centro de Italia) a líderes de todas las confesiones religiosas, además de a presidentes, ministros, economistas, teólogos, sociólogos y premios Nobel de la Paz.
A su llegada a la ciudad de San Francisco, el papa encontró en el Sacro Convento de Asís al custodio del templo, Mauro Gambetti; al patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé; al arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y a otros líderes hebreos, musulmanes y budistas.
Posteriormente, mantuvo un almuerzo con algunos líderes religiosos y también con un grupo de 25 refugiados procedentes de Siria, Afganistán, Mali, Nigeria y Pakistán.
Tras la comida, participó en una oración por la paz en la Basílica de San Francisco de Asís, donde condenó que aquellas personas que huyen de sus países en conflicto se encuentran “muchas veces el silencio ensordecedor de la indiferencia, del egoísmo de quien siente fastidio”.
En este acto, el papa y los diversos líderes religiosos rezaron por el fin de los conflictos y el establecimiento de la paz en diversas zonas del mundo.
Nombraron a países como Colombia, México, “herido por el narcotráfico”, o Venezuela, pero también la República Democrática del Congo, Libia, Tierra Santa, Mozambique, Somalia, Afganistán o Ucrania.
Al tiempo que se citaban los distintos países por los que se rezaba para que se estableciera la paz, los participantes encendieron una vela, entre cánticos religiosos.
Concluido este acto, Bergoglio se dirigió en procesión acompañado por los líderes religiosos a la plaza de San Francisco de Asís, donde pronunció un discurso en favor de la convivencia fraternal y la paz.
“Reunidos aquí una vez más, afirmamos que quien utiliza la religión para fomentar la violencia contradice su inspiración más auténtica y profunda, que ninguna forma de violencia representa la verdadera naturaleza de la religión. Es más bien su deformación y contribuye a su destrucción”, sostuvo.
Francisco criticó la utilización del “nombre de Dios para justificar la violencia” y subrayó que “sólo la paz es santa y no la guerra”.
A su juicio, las sociedades actuales sufren una “gran enfermedad” que es “la indiferencia”, un virus -dijo- que “paraliza, que vuelve inertes e insensibles, una enfermedad que ataca el centro mismo de la religiosidad, provocando un nuevo y triste paganismo: el paganismo de la indiferencia”.
Repudió “las guerras, el terrorismo y la violencia” y recordó el viaje que realizó hace pocos meses a la isla griega de Lesbos, donde vio “en los ojos de los refugiados el dolor de la guerra, la angustia de pueblos sedientos de paz”.
Una paz necesaria, dijo, que “anhela la humanidad” y que “no puede brotar de los desiertos del orgullo y de los intereses particulares, de las tierras áridas del beneficio a cualquier precio y del comercio de las armas”.
Para poner fin a los conflictos y a las tensiones es necesario poner “en el primer lugar a los que sufren” y afrontar las situaciones “desde dentro”.
Finalmente, el papa hizo un llamamiento para que todas las personas, con independencia de su confesión religiosa, “se reúnan y susciten concordia, especialmente donde hay conflictos”, y se liberen “de las pesadas cargas de la desconfianza, de los fundamentalismos y del odio”.
También se dirigió a los “líderes de las naciones, para que no se cansen de buscar y promover caminos de paz, mirando más allá de los intereses particulares y del momento”.
Tras el discurso, el papa Francisco saludó a algunos de los participantes en este congreso interreligioso por la paz que ha reunido durante tres días a miles de participantes y a más de 500 líderes religiosos, políticos y del mundo de la cultura de todas partes del mundo.
A Asís han asistido por ejemplo el patriarca ecuménico de Constantinopla Bartolomé I; el presidente de la República Centroafricana, Faustin-Archange Touadéra, los premios nobel de la Paz Hassine Abassi y Amer Meherzi, el filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman o el gran duque de Luxemburgo, Enrique de Nassau-Weilburg y Borbón-Parma.
El encuentro ha conmemorado el trigésimo aniversario de la Jornada de Oración por la Paz que tuvo lugar el 27 de octubre de 1986 y que fue impulsada por el papa San Juan Pablo II.

domingo, 4 de septiembre de 2016



TERESA DE CALCUTA, LA SANTA QUE SE SENTÍA “PEQUEÑITA”

«Ella no sabía por qué Dios la había elegido si era frágil de cuerpo; pero de acero su espíritu y su fe, fue un ejemplo moral casi irrepetible. Decía que su obra era una gota en el mar, pero que si no hubiera vivido así, al mar le faltaría esa gota. La Madre Teresa de Calcuta -y del mundo entero-, ya es santa, y hay alegría en los corazones.

"Por sus obras los conoceréis", dice el Evangelio. Y ella, Agnes Gonxha Bojaxhi (Albania, 1910, Calcuta, 1997), hoy ya santa, fue, según propia confesión, "Cristo en acción". En verdad, por origen y cuerpo (hija de un rico constructor, y diminuta: 1,55 y 40 kilos), y educada por las hermanas del convento de Loreto, debió ser una mística contemplativa. "Pero Dios me eligió, y Dios nunca se equivoca".

Pidió misionar en Bengala, tierra de la que ningún misionero volvió vivo. Su congregación se lo negó. Pero a los 36 años, por vocación y rebeldía, eligió Calcuta. "Llegué con apenas cinco rupias. Con cuatro compré un sari blanco y unas tiras azules, y la última se la regalé a un mendigo". Empezaba a nacer la Orden de las Hermanas de la Caridad…

"Mis dos primeros encuentros con la miseria, el dolor y la muerte fueron decisivos. Una chica, en la calle, agonizaba de hambre, y yo no tenía ni un mendrugo para darle. La abracé hasta que murió. Tal vez nadie, hasta entonces, la había abrazado… El segundo, también en la calle, fue un leproso ya sin salvación. Toqué sus llagas, lo llevé hasta la cama de un hospital, y lo acompañé hasta el final. Había vivido como un perro, pero murió como un ángel".

Acaso en ese instante comprendió el sentido de su misión: crear hospitales, leprosarios, maternidades…

Cuando, después de larga lucha, la orden de Loreto la autorizó oficialmente a regir a las Hermanas de la Caridad, dijo, premonitoria: "Soy tan pequeña, tan vacía, tan nada, que me pregunto por qué Dios me ha elegido. Si alguna vez llego a ser santa, seré una santa de la oscuridad".

Su mundo, en una carta a su familia: "El calor de la India es sencillamente abrasador. Cuando camino me parece que hay fuego bajo mis pies, y que todo mi cuerpo está ardiendo. Pero me consuelo pensando que de ese modo se salvan las almas, y que el querido Jesús ha sufrido mucho más por ellas. La vida de una misionera no está sembrada de rosas sino de espinas, pero es una vida llena de felicidad y de alegría".

El 24 de mayo de 1937 se acercó al altar y dijo: "Sí, me entrego a Jesús en amor esponsal para el resto de mi vida. En adelante me llamaré Madre Teresa y beberé del cáliz hasta la última gota, pues mi compromiso es sólo, y total, para Jesús. Y mi lema será ´Tengo sed´. Lo que gritó Cristo antes de morir". El lema, hasta hoy y por siempre, de esa cruzada que empezó con cinco rupias…

Por aquello de "Dejad que los niños vengan a mí", Teresa recordó que "veinte pequeños me estaban esperando. Vinieron a mi encuentro brincando sobre un sólo pie. Eran de un grupo de casas en las que vivían doce familias. Eso que llaman ´casa´ era un cuarto de un metro de largo y dos de ancho, una puerta por la que apenas pude entrar, y un techo tan bajo que me obligó a agacharme. Muchos de ellos tenían tuberculosis. La pobre madre no profería ni una sola palabra de queja sobre su pobreza. Fue muy doloroso".

Su lucidez y su filosa lengua no se llamaban a engaño. Cuando un periodista inglés la vio asistir a un leproso, le dijo: –Yo no lo tocaría ni por un millón de dólares.
Respuesta célebre: –Por un millón de dólares, yo tampoco.

Un periodista italiano del Corriere della Sera, Tiziano Terziani, le dijo: -Madre, quiero contar su vida en mi diario.
–Si quiere contar mi vida… ¿por qué no viene conmigo a asistir a los leprosos. Porque hablando y escribiendo no curamos a nadie…

Poco después, Terziani escribió: "La madre Teresa vive fuera de la realidad que describen las estadísticas".
La respuesta fue un memorable documento: "No tengo tiempo para estadísticas. Voy puerta por puerta, chico por chico, leproso por leproso. En cuanto a la realidad, tengo mejor información que muchos. Sé perfectamente que con el precio de un submarino nuclear se pueden mantener escuelas para quince millones de chicos, y que veintisiete misiles cuestan lo mismo que una campaña mundial para acabar con el hambre en cuatro años, y que el banquete de la entrega del Premio Nobel cuesta treinta mil dólares. Un dinero que en Calcuta pueden darle de comer a dos mil pobres. ¿Quieren más datos sobre la realidad? (Ella donó para ese fin hasta el último dólar de su Premio Nobel por la Paz…)

Lower Circular Road 54 A, la modesta casa de Calcuta en la que vivió hasta su última crisis cardíaca, fue menos que un santuario: un jergón para dormir, una mesa, una silla, y dos máquinas de escribir viejas… También de una de esas viejas máquinas de escribir salió su decálogo que entre otras dice:
. Sin Cristo soy nadie, sin Cristo soy nada.
. Si no sufriéramos, nuestra obra sería apenas una obra social, no una obra de Cristo.
. ¡Aborto jamás! Si no pueden mantener a un bebé, que me lo manden a mí.
. Lo mío es muy fácil de explicar y de entender, y muy simple. Se llama "Amor en Acción"
. No puedo solucionar todos los problemas del mundo. Pero cuando encuentro en la calle a un moribundo que ha vivido toda su vida como un animal, trato de que muera como un ángel.
. No creo en las grandes revoluciones porque suelen terminar en grandes dictaduras. Propongo algo más simple: que cada uno sacrifique el lujo y aprenda a vivir con modestia.

En cuanto a la caridad, clavó un puñal en los corazones avaros:
–Hay dos formas de hacer caridad. Una, dando lo que nos sobra. Otra, dando lo único que tenemos, lo que duele. La primera es útil, pero la segunda honra a Cristo.

Su última crisis cardíaca, la que acabó con su luminosa vida, coincidió con un apagón en la ciudad de Calcuta, y debió ser internada en una clínica de lujo con generador propio. Cuando abrió los ojos y se vio rodeada por médicos, monitores y aparatos de última generación, protestó:
–¡Sáquenme de aquí! Si mis pobres mueren en la miseria, quiero morir como ellos, y no en medio de toda esta tecnología!

Porque lo predijo muchos años antes: "Si algún día llego a santa, seré la santa de la oscuridad".
Y ese día llegó. Y acaso esa deseada oscuridad permanezca en su alma inmortal, aunque mil cirios la iluminen.»
Alfredo Serra, Infobae

lunes, 15 de agosto de 2016

HOY CELEBRAMOS...







CASA DE LA VIRGEN  MARÍA, EN ÉFESO...
Una antiquísima tradición cristiana señala que, huyendo de la persecución en Jerusalén, san Juan Evangelista habría llevado a la Virgen María consigo a Éfeso, en la región de Esmirna en Turquía, donde ambos pasarían los últimos años de sus vidas.
La tradición –tanto católica como ortodoxa- afirma que este es el lugar desde el que la Virgen María fue asunta al cielo.
Dos sacerdotes lazaristas, del colegio francés de Esmirna, dieron con la casa en 1891.
Cinco años después, el Papa León XIII visitó el sitio, y lo decretó oficialmente como un monumento para los cristianos. Ha sido visitado también por Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI.
El edificio es, en sentido estricto, una pequeña iglesia bizantina de entre los siglos XII y XIII, sobre una estructura datada entre el VI y el VII, edificada a su vez sobre un asentamiento, este sí, del siglo I.
Peregrinos cristianos de todas las denominaciones, y también musulmanes, visitan el lugar año tras año, especialmente el 15 de agosto, fecha de la Asunción de María.







miércoles, 3 de agosto de 2016




PINCHA Y LEE TODO, LO QUE EL PAPA FRANCISCO  HA  DICHO  EN  LA JMJ...

POR QUÉ ME SIENTO FELIZ SIENDO CATÓLICO...




Me siento feliz de ser católico. Me da experiencias maravillosas cada día. Es una opción de vida. Soy católico en principio porque es la fe que heredé de mi madre. Mi padre, sin embargo, era hebreo, como toda mi familia de parte suya. Suelo escribir que me siento orgulloso de mis raíces hebreas. Y como san Josémaria digo: “Mis tres grandes amores son judios: Jesús,  María y José”.
Me encanta saber de dónde provengo y cuando veo en las paredes de la sinagoga placas con nombres de mis antepasados me impresiono. Mi tía Amelie fundó la primera escuela para ciegos en Panamá. Hay grandes historias aún por contar.
Sin embargo como católico tengo una opción importante, que de otra forma me faltaría. Y se encuentra en el sagrario. Allí vuelvo la mirada cada vez que estoy afligido, cuando tengo un problema sin solución o sencillamente no sé qué hacer, algo que me ocurre con frecuencia.
Jesús escondido en el sagrario ha sido mi amigo desde la infancia. Me ha mostrado lo que es ser un gran amigo. Y me ha enseñado pedacitos de cielo en este mundo. Creo que fue santa Teresa de Jesús quien decía: “Donde está Dios, es el cielo”. Y yo sé dónde encontrarlo en este mundo.
Recuerdo una vez que visité un pequeño oratorio. Era hermoso. Estaba recién construido y me detuve frente al altar para admirarlo. Se respiraba un ambiente de paz sobrenatural. Sin darme cuenta un sacerdote entró y se me acercó. Sentí su saludo cordial, me voltee y me encontré con un hombre que vivía su fe con una alegría sorprendente. Me sonrió amable y susurró: “Hermoso, ¿verdad? Es la antesala del cielo”.
A veces me detengo en la entrada de una iglesia y reflexiono en lo que hay dentro de ella. A los costados, unos confesionarios donde las almas recuperan su pureza, al frente el Altar donde ocurre el santo sacrificio, arriba hermosos vitrales que nos recuerdan las vidas de los santos… Si te detienes unos minutos descubrirás cosas sorprendentes que seguro han pasado desapercibidas para ti.
Ser católico me recuerda que debo vivir mi fe con naturalidad y alegría… Ayudar a mis hermanos y llevar a Jesús a los demás, como un sagrario vivo.
Si lo piensas, te darás cuenta que todos, tú y yo, estamos llamados a ser “templos de Dios”.  

domingo, 10 de julio de 2016

EL GUSANO Y EL ESCARABAJO...


Había una vez un gusano y un escarabajo que eran amigos, pasaban charlando horas y horas.
El escarabajo estaba consciente de que su amigo era muy  limitado en movilidad, tenía una visibilidad muy restringida y era muy tranquilo comparado con los de su especie.

El gusano estaba muy consciente de que su amigo venía de otro ambiente, comía cosas que le parecían desagradables y era muy acelerado para su estándar de vida, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.

Un día, la compañera del escarabajo le cuestionó la amistad hacia el gusano.
- ¿Cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro del gusano?
A lo que él respondió que el gusano estaba limitado en sus movimientos.
- ¿Por  qué seguía siendo amigo de un insecto que no le regresaba los saludos efusivos que el escarabajo hacía desde lejos?

Esto era entendido por él, ya que sabía de su limitada visión, muchas veces ni siquiera sabía que alguien lo saludaba y cuando se daba cuenta, no distinguía si se trataba de él para contestar el saludo, sin embargo calló para no discutir. 

Fueron muchas las respuestas que en el escarabajo buscaron para cuestionar la amistad con el gusano, que al final, éste decidió poner a prueba la amistad alejándose un tiempo para esperar que el gusano lo buscara.

Pasó el tiempo y la noticia llegó: el gusano estaba muriendo, pues su organismo lo traicionaba por tanto esfuerzo, cada día emprendía el camino para llegar hasta su amigo y la noche lo obligaba a retornar hasta su lugar de origen.

El escarabajo decidió ir a ver sin preguntar a su compañera qué opinaba.
En el camino varios insectos le contaron las peripecias del gusano por saber qué le había pasado a su amigo. Le contaron de cómo se exponía día a día para ir a dónde él se encontraba, pasando cerca del nido de los pájaros. De cómo sobrevivió al ataque de las hormigas y así sucesivamente.

Llegó el escarabajo hasta el árbol en que yacía el gusano esperando pasar a mejor vida. Al verlo acercarse, con las últimas fuerzas que la vida te da, le dijo cuánto le alegraba que se encontrara bien. Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado.

El escarabajo avergonzado de sí mismo, por haber confiado su amistad en otros oídos que no eran los suyos, había perdido muchas horas de regocijo que las pláticas con su amigo le proporcionaban. Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto de lo que él era, era su amigo, a quien respetaba y quería no tanto por la especie a la que pertenecía sino porque le ofreció su amistad.

El escarabajo aprendió varias lecciones ese día. La amistad está en ti y no en los demás, si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.

También entendió que el tiempo no delimita las amistades, tampoco las razas o las limitantes propias ni las ajenas.
Lo que más le impactó fue que el tiempo y la distancia no destruyen una amistad, son las dudas y nuestros temores los que más nos afectan. Y cuando pierdes un amigo una parte de ti se va con él. Las frases, los gestos, los temores, las alegrías e ilusiones compartidas en el capullo de la confianza se van con él. 

El escarabajo murió después de un tiempo. Nunca se le escuchó quejarse de quien mal le aconsejó, pues fue decisión propia el poner en manos extrañas su amistad, solo para verla escurrirse como agua entre los dedos.

Si tienes un amigo no pongas en tela de duda lo que es, pues sembrando dudas cosecharás temores. No te fijes demasiado en cómo habla, cuánto tiene, qué come o qué hace, pues estarás poniendo en una vasija rota tu confianza.

martes, 5 de julio de 2016

EL OBISPO MUNILLA RECOMIENDA BUENOS LIBROS PARA EL VERANO: MUCHA ESPIRITUALIDAD Y 3 GRANDES NOVELAS ...

Como cada año, el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha propuesto para el verano de 2016 una lista de libros publicados en los últimos meses que, "a su entender más nos pueden aportar en este tiempo de estío. Un poco de todo, para todos los gustos y necesidades. Y para vivir, también las vacaciones, en presencia del Señor", explica la página web de la diócesis guipuzcoana.

He aquí la selección de monseñor Munilla, clasificada temáticamente (los enlaces remiten aartículos publicados en ReL sobre las obras respectivas):

Arte cristiano
Rafael García Mahíques, Los tipos iconográficos de la tradición cristiana / 1. La visualidad del Logos (Encuentro) 59€

Biografía y hagiografía
Tomáš Špidlík, Los grandes místicos rusos (Ciudad Nueva) 17€

José Antonio Martínez Puche, Año dominicano. 800 años de santidad en la Orden de Predicadores. Santos, beatos, venerables y siervos de Dios (Edibesa) 75€

José Luis González-Balado - Janet Nora Playfoot Paige, Madre Teresa de los pobres (San Pablo) 22,90€

Simona Atzori ¿Qué te falta para ser feliz? (Palabra) 16,50€

Paul Glynn, Réquiem por Nagasaki (Palabra) 20€

W.F. Ciszek –D.L. Flaherty, Caminando por valles oscuros: memorias de un jesuita en el Gulag (Palabra) 16,90€

Fernando de Haro Izquierdo, Coptos. Viaje al encuentro de los mártires de Egipto(Encuentro) 15€

Cristianismo, hoy
Papa Francisco, Amoris Laetitia (Edibesa)

Papa Francisco, El nombre de Dios es misericordia (Planeta Testimonio).

Cardenal Robert Sarah, Dios o nada. Entrevista sobre la fe (Palabra) 19,50€

Raniero Cantalamessa, ¿Tú crees? Pensamientos actuales sobre la fe (PPC) 19€

Vicente Ramos Centeno, Pensando con Ratzinger (BAC) 10,58€

Pierluca Azzaro-Carlos Granados, Enseñar y aprender el amor de Dios (BAC) 16,83€

Juvenil e infantil
D. Blanco, Un camino inesperado. Desvelando la parábola de "El Señor de los Anillos" (Encuentro) 20,00€.

M.R. Mai, Breve historia del mundo para jóvenes lectores (Ed. Península) 14,96€

J. Garcia, La vida de San José contada por la Virgen (Bendita María) 17,90€ 

miércoles, 29 de junio de 2016

UNA METÁFORA PARA AMAR Y CONOCER MÁS A LA IGLESÍA CATÓLICA...

Para explicar nuestro cariño a la iglesia, vamos a comenzar haciéndolo con  una metáfora, y como tal tiene limitaciones, sin embargo creo que nos ofrece algunos paralelos muy interesante para hablar de la Iglesia bajo una perspectiva de anuncio, es decir, catequética.


  • La Iglesia es el Cuerpo de Cristo  y como tal puede hacerse un paralelo con la Orquesta Sinfónica de la película: Cristo es la cabeza de ese cuerpo (el director) y todos nosotros somos sus miembros. Cada uno ejerciendo distintas funciones, tocando instrumentos diferentes según nuestra propia vocación.
  • La Iglesia es Templo del Espíritu Santo, es decir, el Espíritu Santo es su fuente y es el alma de la acción de la Iglesia. Por este don divino, Ella es capaz de escuchar de un modo especial y directo las enseñanzas de Cristo. Regresando al paralelo con el video, la Iglesia estaría representada por la violinista, aquella capaz de interpretar al milímetro la sinfonía (de la fe) que brota de la mirada y del corazón del Director. ¿De alguna manera la violinista no representa también al Santo Padre? Diría que sí, puesto que “Jesucristo la conduce y la gobierna, y sin dejar de dirigirla misteriosamente Él mismo, la hace también conducir y gobernar visiblemente por quien ocupa su lugar en la tierra; porque, después de su gloriosa Ascensión al cielo, ella no reposa sólo en Él, sino también en Pedro como sobre un fundamento visible para todos” 
  • Muy relacionado con lo anterior está el hecho que la Iglesia es también la Esposa de Cristo, con ello expresamos la existencia de una alianza eterna, una relación personal y misteriosa entre Cristo y Ella, por la cual resulta lógico concebirla como Madre y Maestra  de la fe. La tonada que brota de su violín nos unifica, nos permite tocar como una verdadera Orquesta Sinfónica, con una sola sinfonía, la de nuestra fe católica. ¿Se dieron cuenta que al inicio, cuando aún no ha intervenido la violinista, la interpretación musical es terrible? Cada uno toca por su lado y sin orden. Me hace pensar en las 40,000 confesiones de hermanos separados que no poseen el don de vivir como un solo Cuerpo, interpretando una misma sinfonía. Nuestra Iglesia es un don inestimable.
Bueno, son solamente algunas ideas que pueden guiar el apostolado. Si no habían visto el video desde esta perspectiva les aconsejo que lo vuelvan a ver porque es más hermoso todavía.


HOY CELEBRAMOS...

ESPIRITUALIDAD
Dos consejos virtuales de San Pedro y San Pablo
Evangelizar siempre con caridad, mansedumbre y paciencia



WEB-SAINT-SAINTS-PETER-PAUL-MANFREDI-Thomas Hawk-ccSi San Pedro viviera hoy, de seguro seguiría usando las redes, pero no las de pescar, sino las del internet, y si San Pablo viviera hoy, sus viajes evangelizadores no serían a pie ni a caballo ni en barco, sino de modo virtual, hasta el último blog, tweet, página web, y chat, y tal vez en Misa se proclamarían Lecturas: ‘Del email de san Pablo a los cibernautas’, o ‘Del muro del Facebook de san Pedro’.
Ya sabemos que no es así, que ambos fueron contemporáneos de Jesús. Pero el hecho de que hayan vivido hace dos mil años no impide que puedan darnos ahora consejos relevantes, aplicables a nuestra actual comunicación digital.
Aprovechando que esta semana la Iglesia celebra la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, encomendémonos a su intercesión, y apliquemos sus consejos sabios a nuestra misión evangelizadora en el ciberespacio.

Consejo de San Pedro:
“Velad. Vuestro enemigo, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar. Resistidle firmes en la fe” (1Pe 5, 8-9)
Por ‘velar’ se entiende estar atentos, poner atención. ¿Por qué? Porque en las redes rondan, circulan, mensajes peligrosos, aparentemente muy positivos, aparentemente católicos, pero que en realidad distorsionan la fe, siembran semillitas de error, o de duda o de malestar con relación al modo de vivir la fe, a lo que dijo o hizo el Papa, a lo que enseña la Iglesia, etc. y quien los recibe suele reenviarlos sin revisar su música, imágenes y textos promueven verdaderamente valores cristianos,  o sutilmente plantean algo que puede apartar a la gente de Dios.
Hoy en día, San Pedro, nos advertiría: ‘pónganse listos, porque el Chamuco cibernavega, como hacker de la fe, buscando a quien desinformar’. No nos vayamos con la ‘finta’, y sólo porque un mensaje que leemos en pantalla viene de fuente supuestamente católica, lo demos por bueno; examinémoslo primero, y si detectamos que no es tan positivo o cristiano como aparenta, démosle ‘clic’, pero no a reenviar sino a eliminar.

Consejo de San Pablo:
“Evita las discusiones necias; tú sabes bien que engendran altercados. Y a un siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser amable con todos, pronto a enseñar…y que corrija con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión que les haga conocer plenamente la verdad, y volver al buen sentido, librándose de los lazos del Diablo que los tiene cautivos, rendidos a su voluntad.
Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, advierte, exhorta, con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por sus propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las mentiras. Tú en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio.” (2Tim 2, 23-26; 44, 2-5).
Amparada por el anonimato mucha gente se permite lanzar insultos, hacer críticas despiadadas y usar un lenguaje procaz en internet, olvidando que se dirige a seres humanos, más aún, a hermanos, a quienes ofende y hiere gravemente.
Hay que seguir el consejo de San Pablo: evangelizar siempre con caridad, mansedumbre y paciencia. No escribir nada que no te atreverías a decirle a esa persona en su cara, tomando en cuenta que el Señor nos dejó un solo mandamiento, el de amar, y no ‘aplican restricciones’ .