lunes, 15 de agosto de 2016

HOY CELEBRAMOS...







CASA DE LA VIRGEN  MARÍA, EN ÉFESO...
Una antiquísima tradición cristiana señala que, huyendo de la persecución en Jerusalén, san Juan Evangelista habría llevado a la Virgen María consigo a Éfeso, en la región de Esmirna en Turquía, donde ambos pasarían los últimos años de sus vidas.
La tradición –tanto católica como ortodoxa- afirma que este es el lugar desde el que la Virgen María fue asunta al cielo.
Dos sacerdotes lazaristas, del colegio francés de Esmirna, dieron con la casa en 1891.
Cinco años después, el Papa León XIII visitó el sitio, y lo decretó oficialmente como un monumento para los cristianos. Ha sido visitado también por Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI.
El edificio es, en sentido estricto, una pequeña iglesia bizantina de entre los siglos XII y XIII, sobre una estructura datada entre el VI y el VII, edificada a su vez sobre un asentamiento, este sí, del siglo I.
Peregrinos cristianos de todas las denominaciones, y también musulmanes, visitan el lugar año tras año, especialmente el 15 de agosto, fecha de la Asunción de María.







miércoles, 3 de agosto de 2016




PINCHA Y LEE TODO, LO QUE EL PAPA FRANCISCO  HA  DICHO  EN  LA JMJ...

POR QUÉ ME SIENTO FELIZ SIENDO CATÓLICO...




Me siento feliz de ser católico. Me da experiencias maravillosas cada día. Es una opción de vida. Soy católico en principio porque es la fe que heredé de mi madre. Mi padre, sin embargo, era hebreo, como toda mi familia de parte suya. Suelo escribir que me siento orgulloso de mis raíces hebreas. Y como san Josémaria digo: “Mis tres grandes amores son judios: Jesús,  María y José”.
Me encanta saber de dónde provengo y cuando veo en las paredes de la sinagoga placas con nombres de mis antepasados me impresiono. Mi tía Amelie fundó la primera escuela para ciegos en Panamá. Hay grandes historias aún por contar.
Sin embargo como católico tengo una opción importante, que de otra forma me faltaría. Y se encuentra en el sagrario. Allí vuelvo la mirada cada vez que estoy afligido, cuando tengo un problema sin solución o sencillamente no sé qué hacer, algo que me ocurre con frecuencia.
Jesús escondido en el sagrario ha sido mi amigo desde la infancia. Me ha mostrado lo que es ser un gran amigo. Y me ha enseñado pedacitos de cielo en este mundo. Creo que fue santa Teresa de Jesús quien decía: “Donde está Dios, es el cielo”. Y yo sé dónde encontrarlo en este mundo.
Recuerdo una vez que visité un pequeño oratorio. Era hermoso. Estaba recién construido y me detuve frente al altar para admirarlo. Se respiraba un ambiente de paz sobrenatural. Sin darme cuenta un sacerdote entró y se me acercó. Sentí su saludo cordial, me voltee y me encontré con un hombre que vivía su fe con una alegría sorprendente. Me sonrió amable y susurró: “Hermoso, ¿verdad? Es la antesala del cielo”.
A veces me detengo en la entrada de una iglesia y reflexiono en lo que hay dentro de ella. A los costados, unos confesionarios donde las almas recuperan su pureza, al frente el Altar donde ocurre el santo sacrificio, arriba hermosos vitrales que nos recuerdan las vidas de los santos… Si te detienes unos minutos descubrirás cosas sorprendentes que seguro han pasado desapercibidas para ti.
Ser católico me recuerda que debo vivir mi fe con naturalidad y alegría… Ayudar a mis hermanos y llevar a Jesús a los demás, como un sagrario vivo.
Si lo piensas, te darás cuenta que todos, tú y yo, estamos llamados a ser “templos de Dios”.  

domingo, 10 de julio de 2016

EL GUSANO Y EL ESCARABAJO...


Había una vez un gusano y un escarabajo que eran amigos, pasaban charlando horas y horas.
El escarabajo estaba consciente de que su amigo era muy  limitado en movilidad, tenía una visibilidad muy restringida y era muy tranquilo comparado con los de su especie.

El gusano estaba muy consciente de que su amigo venía de otro ambiente, comía cosas que le parecían desagradables y era muy acelerado para su estándar de vida, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.

Un día, la compañera del escarabajo le cuestionó la amistad hacia el gusano.
- ¿Cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro del gusano?
A lo que él respondió que el gusano estaba limitado en sus movimientos.
- ¿Por  qué seguía siendo amigo de un insecto que no le regresaba los saludos efusivos que el escarabajo hacía desde lejos?

Esto era entendido por él, ya que sabía de su limitada visión, muchas veces ni siquiera sabía que alguien lo saludaba y cuando se daba cuenta, no distinguía si se trataba de él para contestar el saludo, sin embargo calló para no discutir. 

Fueron muchas las respuestas que en el escarabajo buscaron para cuestionar la amistad con el gusano, que al final, éste decidió poner a prueba la amistad alejándose un tiempo para esperar que el gusano lo buscara.

Pasó el tiempo y la noticia llegó: el gusano estaba muriendo, pues su organismo lo traicionaba por tanto esfuerzo, cada día emprendía el camino para llegar hasta su amigo y la noche lo obligaba a retornar hasta su lugar de origen.

El escarabajo decidió ir a ver sin preguntar a su compañera qué opinaba.
En el camino varios insectos le contaron las peripecias del gusano por saber qué le había pasado a su amigo. Le contaron de cómo se exponía día a día para ir a dónde él se encontraba, pasando cerca del nido de los pájaros. De cómo sobrevivió al ataque de las hormigas y así sucesivamente.

Llegó el escarabajo hasta el árbol en que yacía el gusano esperando pasar a mejor vida. Al verlo acercarse, con las últimas fuerzas que la vida te da, le dijo cuánto le alegraba que se encontrara bien. Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado.

El escarabajo avergonzado de sí mismo, por haber confiado su amistad en otros oídos que no eran los suyos, había perdido muchas horas de regocijo que las pláticas con su amigo le proporcionaban. Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto de lo que él era, era su amigo, a quien respetaba y quería no tanto por la especie a la que pertenecía sino porque le ofreció su amistad.

El escarabajo aprendió varias lecciones ese día. La amistad está en ti y no en los demás, si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.

También entendió que el tiempo no delimita las amistades, tampoco las razas o las limitantes propias ni las ajenas.
Lo que más le impactó fue que el tiempo y la distancia no destruyen una amistad, son las dudas y nuestros temores los que más nos afectan. Y cuando pierdes un amigo una parte de ti se va con él. Las frases, los gestos, los temores, las alegrías e ilusiones compartidas en el capullo de la confianza se van con él. 

El escarabajo murió después de un tiempo. Nunca se le escuchó quejarse de quien mal le aconsejó, pues fue decisión propia el poner en manos extrañas su amistad, solo para verla escurrirse como agua entre los dedos.

Si tienes un amigo no pongas en tela de duda lo que es, pues sembrando dudas cosecharás temores. No te fijes demasiado en cómo habla, cuánto tiene, qué come o qué hace, pues estarás poniendo en una vasija rota tu confianza.

martes, 5 de julio de 2016

EL OBISPO MUNILLA RECOMIENDA BUENOS LIBROS PARA EL VERANO: MUCHA ESPIRITUALIDAD Y 3 GRANDES NOVELAS ...

Como cada año, el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha propuesto para el verano de 2016 una lista de libros publicados en los últimos meses que, "a su entender más nos pueden aportar en este tiempo de estío. Un poco de todo, para todos los gustos y necesidades. Y para vivir, también las vacaciones, en presencia del Señor", explica la página web de la diócesis guipuzcoana.

He aquí la selección de monseñor Munilla, clasificada temáticamente (los enlaces remiten aartículos publicados en ReL sobre las obras respectivas):

Arte cristiano
Rafael García Mahíques, Los tipos iconográficos de la tradición cristiana / 1. La visualidad del Logos (Encuentro) 59€

Biografía y hagiografía
Tomáš Špidlík, Los grandes místicos rusos (Ciudad Nueva) 17€

José Antonio Martínez Puche, Año dominicano. 800 años de santidad en la Orden de Predicadores. Santos, beatos, venerables y siervos de Dios (Edibesa) 75€

José Luis González-Balado - Janet Nora Playfoot Paige, Madre Teresa de los pobres (San Pablo) 22,90€

Simona Atzori ¿Qué te falta para ser feliz? (Palabra) 16,50€

Paul Glynn, Réquiem por Nagasaki (Palabra) 20€

W.F. Ciszek –D.L. Flaherty, Caminando por valles oscuros: memorias de un jesuita en el Gulag (Palabra) 16,90€

Fernando de Haro Izquierdo, Coptos. Viaje al encuentro de los mártires de Egipto(Encuentro) 15€

Cristianismo, hoy
Papa Francisco, Amoris Laetitia (Edibesa)

Papa Francisco, El nombre de Dios es misericordia (Planeta Testimonio).

Cardenal Robert Sarah, Dios o nada. Entrevista sobre la fe (Palabra) 19,50€

Raniero Cantalamessa, ¿Tú crees? Pensamientos actuales sobre la fe (PPC) 19€

Vicente Ramos Centeno, Pensando con Ratzinger (BAC) 10,58€

Pierluca Azzaro-Carlos Granados, Enseñar y aprender el amor de Dios (BAC) 16,83€

Juvenil e infantil
D. Blanco, Un camino inesperado. Desvelando la parábola de "El Señor de los Anillos" (Encuentro) 20,00€.

M.R. Mai, Breve historia del mundo para jóvenes lectores (Ed. Península) 14,96€

J. Garcia, La vida de San José contada por la Virgen (Bendita María) 17,90€ 

miércoles, 29 de junio de 2016

UNA METÁFORA PARA AMAR Y CONOCER MÁS A LA IGLESÍA CATÓLICA...

Para explicar nuestro cariño a la iglesia, vamos a comenzar haciéndolo con  una metáfora, y como tal tiene limitaciones, sin embargo creo que nos ofrece algunos paralelos muy interesante para hablar de la Iglesia bajo una perspectiva de anuncio, es decir, catequética.


  • La Iglesia es el Cuerpo de Cristo  y como tal puede hacerse un paralelo con la Orquesta Sinfónica de la película: Cristo es la cabeza de ese cuerpo (el director) y todos nosotros somos sus miembros. Cada uno ejerciendo distintas funciones, tocando instrumentos diferentes según nuestra propia vocación.
  • La Iglesia es Templo del Espíritu Santo, es decir, el Espíritu Santo es su fuente y es el alma de la acción de la Iglesia. Por este don divino, Ella es capaz de escuchar de un modo especial y directo las enseñanzas de Cristo. Regresando al paralelo con el video, la Iglesia estaría representada por la violinista, aquella capaz de interpretar al milímetro la sinfonía (de la fe) que brota de la mirada y del corazón del Director. ¿De alguna manera la violinista no representa también al Santo Padre? Diría que sí, puesto que “Jesucristo la conduce y la gobierna, y sin dejar de dirigirla misteriosamente Él mismo, la hace también conducir y gobernar visiblemente por quien ocupa su lugar en la tierra; porque, después de su gloriosa Ascensión al cielo, ella no reposa sólo en Él, sino también en Pedro como sobre un fundamento visible para todos” 
  • Muy relacionado con lo anterior está el hecho que la Iglesia es también la Esposa de Cristo, con ello expresamos la existencia de una alianza eterna, una relación personal y misteriosa entre Cristo y Ella, por la cual resulta lógico concebirla como Madre y Maestra  de la fe. La tonada que brota de su violín nos unifica, nos permite tocar como una verdadera Orquesta Sinfónica, con una sola sinfonía, la de nuestra fe católica. ¿Se dieron cuenta que al inicio, cuando aún no ha intervenido la violinista, la interpretación musical es terrible? Cada uno toca por su lado y sin orden. Me hace pensar en las 40,000 confesiones de hermanos separados que no poseen el don de vivir como un solo Cuerpo, interpretando una misma sinfonía. Nuestra Iglesia es un don inestimable.
Bueno, son solamente algunas ideas que pueden guiar el apostolado. Si no habían visto el video desde esta perspectiva les aconsejo que lo vuelvan a ver porque es más hermoso todavía.


HOY CELEBRAMOS...

ESPIRITUALIDAD
Dos consejos virtuales de San Pedro y San Pablo
Evangelizar siempre con caridad, mansedumbre y paciencia



WEB-SAINT-SAINTS-PETER-PAUL-MANFREDI-Thomas Hawk-ccSi San Pedro viviera hoy, de seguro seguiría usando las redes, pero no las de pescar, sino las del internet, y si San Pablo viviera hoy, sus viajes evangelizadores no serían a pie ni a caballo ni en barco, sino de modo virtual, hasta el último blog, tweet, página web, y chat, y tal vez en Misa se proclamarían Lecturas: ‘Del email de san Pablo a los cibernautas’, o ‘Del muro del Facebook de san Pedro’.
Ya sabemos que no es así, que ambos fueron contemporáneos de Jesús. Pero el hecho de que hayan vivido hace dos mil años no impide que puedan darnos ahora consejos relevantes, aplicables a nuestra actual comunicación digital.
Aprovechando que esta semana la Iglesia celebra la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, encomendémonos a su intercesión, y apliquemos sus consejos sabios a nuestra misión evangelizadora en el ciberespacio.

Consejo de San Pedro:
“Velad. Vuestro enemigo, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar. Resistidle firmes en la fe” (1Pe 5, 8-9)
Por ‘velar’ se entiende estar atentos, poner atención. ¿Por qué? Porque en las redes rondan, circulan, mensajes peligrosos, aparentemente muy positivos, aparentemente católicos, pero que en realidad distorsionan la fe, siembran semillitas de error, o de duda o de malestar con relación al modo de vivir la fe, a lo que dijo o hizo el Papa, a lo que enseña la Iglesia, etc. y quien los recibe suele reenviarlos sin revisar su música, imágenes y textos promueven verdaderamente valores cristianos,  o sutilmente plantean algo que puede apartar a la gente de Dios.
Hoy en día, San Pedro, nos advertiría: ‘pónganse listos, porque el Chamuco cibernavega, como hacker de la fe, buscando a quien desinformar’. No nos vayamos con la ‘finta’, y sólo porque un mensaje que leemos en pantalla viene de fuente supuestamente católica, lo demos por bueno; examinémoslo primero, y si detectamos que no es tan positivo o cristiano como aparenta, démosle ‘clic’, pero no a reenviar sino a eliminar.

Consejo de San Pablo:
“Evita las discusiones necias; tú sabes bien que engendran altercados. Y a un siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser amable con todos, pronto a enseñar…y que corrija con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión que les haga conocer plenamente la verdad, y volver al buen sentido, librándose de los lazos del Diablo que los tiene cautivos, rendidos a su voluntad.
Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, advierte, exhorta, con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por sus propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las mentiras. Tú en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio.” (2Tim 2, 23-26; 44, 2-5).
Amparada por el anonimato mucha gente se permite lanzar insultos, hacer críticas despiadadas y usar un lenguaje procaz en internet, olvidando que se dirige a seres humanos, más aún, a hermanos, a quienes ofende y hiere gravemente.
Hay que seguir el consejo de San Pablo: evangelizar siempre con caridad, mansedumbre y paciencia. No escribir nada que no te atreverías a decirle a esa persona en su cara, tomando en cuenta que el Señor nos dejó un solo mandamiento, el de amar, y no ‘aplican restricciones’ .

domingo, 26 de junio de 2016

HOY CELEBRAMOS...

San Josemaría Escrivá de Balaguer

El santo de lo ordinario
Vida de san Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975), fundador del Opus Dei.

Una familia cristiana (1902 – 1914)
Josemaría Escrivá de Balaguer nació en Barbastro (Huesca, España) el 9 de enero de 1902. Sus padres se llamaban José y Dolores. Tuvo cinco hermanos: Carmen (1899-1957), Santiago (1919-1994) y otras tres hermanas menores que él, que murieron cuando eran niñas. El matrimonio Escrivá dio a sus hijos una profunda educación cristiana.

Vocación de San Josemaría (1914 – 1918)
En 1915 quebró el negocio del padre, comerciante de tejidos, y la familia hubo de trasladarse a Logroño, donde el padre encontró otro trabajo. En esa ciudad, Josemaría, después de ver unas huellas en la nieve de los pies descalzos de un religioso, intuye que Dios desea algo de él, aunque no sabe exactamente qué es. Piensa que podrá descubrirlo más fácilmente si se hace sacerdote, y comienza a prepararse primero en Logroño y más tarde en el seminario de Zaragoza.

Ordenación sacerdotal (1918 - 1925)
Siguiendo un consejo de su padre, en la Universidad de Zaragoza estudia también la carrera civil de Derecho como alumno libre. D. José Escrivá muere en 1924, y Josemaría queda como cabeza de familia. Recibe la ordenación sacerdotal el 28 de marzo de 1925 y comienza a ejercer el ministerio primero en una parroquia rural y luego en Zaragoza.

Fundación del Opus Dei y dedicación a los pobres y enfermos (1928 - 1936)
En 1927 se traslada a Madrid, con permiso de su obispo, para obtener el doctorado en Derecho. En Madrid, el 2 de octubre de 1928, Dios le hace ver lo que espera de él, y funda el Opus Dei. Desde ese día trabaja con todas sus fuerzas en el desarrollo de la fundación que Dios le pide, al tiempo que continúa con el ministerio pastoral que tiene encomendado en aquellos años, que le pone diariamente en contacto con la enfermedad y la pobreza en hospitales y barriadas populares de Madrid.

Guerra Civil Española y Paso de los Pirineos (1936 - 1939)
Al estallar la guerra civil, en 1936, Josemaría Escrivá se encuentra en Madrid. La persecución religiosa le obliga a refugiarse en diferentes lugares. Ejerce su ministerio sacerdotal clandestinamente, hasta que logra salir de Madrid. Después de una travesía por los Pirineos hasta el sur de Francia, se traslada a Burgos.

Intenso trabajo pastoral (1939 - 1945)
Cuando acaba la guerra, en 1939, regresa a Madrid. En los años siguientes dirige numerosos ejercicios espirituales para laicos, para sacerdotes y para religiosos. En el mismo año 1939 termina sus estudios de doctorado en Derecho.

Roma y el Concilio Vaticano II (1946 - 1965)
En 1946 fija su residencia en Roma. Obtiene el doctorado en Teología por la Universidad Lateranense. Es nombrado consultor de dos Congregaciones vaticanas, miembro honorario de la Pontificia Academia de Teología y prelado de honor de Su Santidad. Sigue con atención los preparativos y las sesiones del Concilio Vaticano II (1962-1965), y mantiene un trato intenso con muchos de los padres conciliares.

Expansión del Opus Dei y viajes de catequesis (1970 - 1975)
Desde Roma viaja en numerosas ocasiones a distintos países de Europa, para impulsar el establecimiento y la consolidación del trabajo apostólico del Opus Dei. Con el mismo objeto, entre 1970 y 1975 hace largos viajes por México, la Península Ibérica, América del Sur y Guatemala, donde además tiene reuniones de catequesis con grupos numerosos de hombres y mujeres.

Fallecimiento y fama de santidad
Fallece en Roma el 26 de junio de 1975. Varios miles de personas, entre ellas numerosos obispos de distintos países —en conjunto, un tercio del episcopado mundial—, solicitan a la Santa Sede la apertura de su causa de canonización.

Canonización
El 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II beatifica a Josemaría Escrivá de Balaguer. Lo proclama santo diez años después, el 6 de octubre de 2002, en la plaza de San Pedro, en Roma, ante una gran multitud. « Siguiendo sus huellas », dijo en esa ocasión el Papa en su homilía, « difundid en la sociedad, sin distinción de raza, clase, cultura o edad, la conciencia de que todos estamos llamados a la santidad ».


lunes, 13 de junio de 2016

SANTO DEL DÍA...


San Antonio De Padua
Patrón de mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros, se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo
San Antonio nació en Portugal, pero adquirió el apellido por el que lo conoce el mundo, de la ciudad italiana de Padua, donde murió y donde todavía se veneran sus reliquias.
León XIII lo llamó "el santo de todo el mundo", porque su imagen y devoción se encuentran por todas partes.
Llamado "Doctor Evangélico", escribió sermones para todas las fiestas del año.
"El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree", enseñó san Antonio.
"Era poderoso en obras y en palabras. Su cuerpo habitaba esta tierra pero su alma vivía en el cielo", escribió un biógrafo de ese tiempo.
Patrón de mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros, se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo/a. Es verdaderamente extraordinaria su intercesión.
Vino al mundo en el año 1195 y se llamó Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo, nombre que cambió por el de Antonio al ingresar en la orden de Frailes Menores, por la devoción al gran patriarca de los monjes y patrones titulares de la capilla en que recibió el hábito franciscano.
Sus padres, jóvenes miembros de la nobleza de Portugal, dejaron que los clérigos de la catedral de Lisboa se encargaran de impartir los primeros conocimientos al niño, pero cuando éste llegó a la edad de quince años, fue puesto al cuidado de los canónigos regulares de San Agustín, que tenían su casa cerca de la ciudad.
Dos años después, obtuvo permiso para ser trasladado al priorato de Coimbra, por entonces capital de Portugal, a fin de evitar las distracciones que le causaban las constantes visitas de sus amistades.
No le faltaron las pruebas. En la juventud fue atacado duramente por las pasiones sensuales. Pero no se dejó vencer y con la ayuda de Dios las dominó. Se fortalecía visitando al Santísimo Sacramento. Además desde niño se había consagrado a la Virgen y a Ella le encomendaba su pureza.
Una vez en Coimbra, se dedicó por entero a la plegaria y el estudio; gracias a su extraordinaria memoria retentiva, llegó a adquirir, en poco tiempo, los más amplios conocimientos sobre la Biblia.
En el año de 1220, el rey Pedro de Portugal regresó de una expedición a Marruecos y trajo consigo las reliquias de los santos frailes-franciscanos que, poco tiempo antes habían obtenido allá un glorioso martirio.
Fernando, que por entonces había pasado ocho años en Coimbra, se sintió profundamente conmovido a la vista de aquellas reliquias y nació en lo íntimo de su corazón el anhelo de dar la vida por Cristo.
Poco después, algunos frailes franciscanos llegaron a hospedarse en el convento de la Santa Cruz, donde estaba Fernando; éste les abrió su corazón y fue tan empeñosa su insistencia, que a principio de 1221, se le admitió en la orden. Casi inmediatamente después, se le autorizó para embarcar hacia Marruecos a fin de predicar el Evangelio a los árabes.
Pero no bien llegó a aquellas tierras donde pensaba conquistar la gloria, cuando fue atacado por una grave enfermedad (hidropesía), que le dejó postrado e incapacitado durante varios meses y, a fin de cuentas, fue necesario devolverlo a Europa.
La nave en que se embarcó, empujada por fuertes vientos, se desvió y fue a parar en Messina, la capital de Sicilia. Con grandes penalidades, viajó desde la isla a la ciudad de Asís donde, según le habían informado sus hermanos en Sicilia, iba a llevarse a cabo un capítulo general.
Aquella fue la gran asamblea de 1221, el último de los capítulos que admitió la participación de todos los miembros de la orden; estuvo presidido por el hermano Elías como vicario general y san Francisco, sentado a sus pies, estaba presente.  Indudablemente que aquella reunión impresionó hondamente al joven fraile portugués.
Tras la clausura, los hermanos regresaron a los puestos que se les habían señalado, y Antonio fue a hacerse cargo de la solitaria ermita de San Paolo, cerca de Forli.  Hasta ahora se discute el punto de si, por aquel entonces, Antonio era o no sacerdote; pero lo cierto es que nadie ha puesto en tela de juicio los extraordinarios dones intelectuales y espirituales del joven y enfermizo fraile que nunca hablaba de sí mismo.
Cuando no se le veía entregado a la oración en la capilla o en la cueva donde vivía, estaba al servicio de los otros frailes, ocupado sobre todo en la limpieza de los platos y cacharros, después del almuerzo comunal.
Mas no estaban destinadas a permanecer ocultas las claras luces de su intelecto. Sucedió que al celebrarse una ordenación en Forli, los candidatos franciscanos y dominicos se reunieron en el convento de los Frailes Menores de aquella ciudad.
Seguramente a causa de algún malentendido, ninguno de los dominicos había acudido ya preparado a pronunciar la acostumbrada alocución durante la ceremonia y, como ninguno de los franciscanos se sentía capaz de llenar la brecha, se ordenó a San Antonio, ahí presente, que fuese a hablar y que dijese lo que el Espíritu Santo le inspirara.
El joven obedeció sin chistar y, desde que abrió la boca hasta que terminó su improvisado discurso, todos los presentes le escucharon como arrobados, embargados por la emoción y por el asombro, a causa de la elocuencia, el fervor y la sabiduría de que hizo gala el orador.
En cuanto el ministro provincial tuvo noticias sobre los talentos desplegados por el joven fraile portugués, lo mandó llamar a su solitaria ermita y lo envió a predicar a varias partes de la Romagna, una región que, por entonces, abarcaba toda la Lombardía.
En un momento, Antonio pasó de la oscuridad a la luz de la fama y obtuvo, sobre todo, resonantes éxitos en la conversión de los herejes, que abundaban en el norte de Italia, y que, en muchos casos, eran hombres de cierta posición y educación, a los que se podía llegar con argumentos razonables y ejemplos tomados de las Sagradas Escrituras.
En una ocasión, cuando los herejes de Rímini le impedían al pueblo acudir a sus sermones, san Antonio se fue a la orilla del mar y empezó a gritar:  "Oigan la palabra de Dios, ustedes los pececillos del mar, ya que los pecadores de la tierra no la quieren escuchar".  A su llamado acudieron miles y miles de peces que sacudían la cabeza en señal de aprobación.  Aquel milagro se conoció y conmovió a la ciudad, por lo que los herejes tuvieron que ceder.
A pesar de estar muy enfermo de hidropesía, san Antonio predicaba los 40 días de cuaresma. La gente presionaba para tocarlo y le arrancaban pedazos del hábito, hasta el punto que hacía falta designar un grupo de hombres para protegerlo después de los sermones.
Además de la misión de predicador, se le dio el cargo de lector en teología entre sus hermanos. Aquella fue la primera vez que un miembro de la orden franciscana cumplía con aquella función.
En una carta que, por lo general, se considera como perteneciente asSan Francisco, se confirma este nombramiento con las siguientes palabras: "Al muy amado hermano Antonio, el hermano Francisco le saluda en Jesucristo. Me complace en extremo que seas tú el que lea la sagrada teología a los frailes, siempre que esos estudios no afecten al santo espíritu de plegaria y devoción que está de acuerdo con nuestra regla".
Sin embargo, se advirtió cada vez con mayor claridad que, la verdadera misión del hermano Antonio estaba en el púlpito. Por cierto que poseía todas las cualidades del predicador: ciencia, elocuencia, un gran poder de persuasión, un ardiente celo por el bien de las almas y una voz sonora y bien timbrada que llegaba muy lejos. 
Por otra parte, se afirmaba que estaba dotado con el poder de obrar milagros y, a pesar de que era de corta estatura y con cierta inclinación a la corpulencia, poseía una personalidad extraordinariamente atractiva, casi magnética. A veces, bastaba su presencia para que los pecadores cayesen de rodillas a sus pies; parecía que de su persona irradiaba la santidad.
A donde quiera que iba, las gentes le seguían en tropel para escucharle, y con eso había para que los criminales empedernidos, los indiferentes y los herejes, pidiesen confesión. Las gentes cerraban sus tiendas, oficinas y talleres para asistir a sus sermones; muchas veces sucedió que algunas mujeres salieron antes del alba o permanecieron toda la noche en la iglesia, para conseguir un lugar cerca del púlpito.
Con frecuencia, las iglesias eran insuficiente para contener a los enormes auditorios y, para que nadie dejara de oírle, a menudo predicaba en las plazas públicas y en los mercados.
Poco después de la muerte de san Francisco, el hermano Antonio fue llamado, probablemente con la intención de nombrarle ministro provincial de la Emilia o la Romagna. En relación con la actitud que asumió el santo en las disensiones que surgieron en el seno de la orden, los historiadores modernos no dan crédito a la leyenda de que fue Antonio quien encabezó el movimiento de oposición al hermano Elías y a cualquier desviación de la regla original; esos historiadores señalan que el propio puesto de lector en teología, creado para él, era ya una innovación.
Más bien parece que, en aquella ocasión, el santo actuó como un enviado del capítulo general de 1226 ante el Papa, Gregorio IX, para exponerle las cuestiones que hubiesen surgido, a fin de que el Pontífice manifestara su decisión.
En aquella oportunidad, Antonio obtuvo del Papa la autorización para dejar su puesto de lector y dedicarse exclusivamente a la predicación.
El Pontífice tenía una elevada opinión sobre el hermano Antonio, a quien cierta vez llamó "el Arca de los Testamentos", por los extraordinarios conocimientos que tenía de las Sagradas Escrituras.
Desde aquel momento, el lugar de residencia de san Antonio fue Padua, una ciudad donde anteriormente había trabajado, donde todos le amaban y veneraban y donde, en mayor grado que en cualquier otra parte, tuvo el privilegio de ver los abundantísimos frutos de su ministerio.
Porque no solamente escuchaban sus sermones multitudes enormes, sino que estos obtuvieron una muy amplia y general reforma de conducta. Las ancestrales disputas familiares se arreglaron definitivamente, los prisioneros quedaron en libertad y muchos de los que habían obtenido ganancias ilícitas las restituyeron, a veces en público, dejando títulos y dineros a los pies de san Antonio, para que éste los devolviera a sus legítimos dueños.
Para beneficio de los pobres, denunció y combatió el muy ampliamente practicado vicio de la usura y luchó para que las autoridades aprobasen la ley que eximía de la pena de prisión a los deudores que se manifestasen dispuestos a desprenderse de sus posesiones para pagar a sus acreedores.
Se dice que también se enfrentó abiertamente con el violento duque Eccelino para exigirle que dejase en libertad a ciertos ciudadanos de Verona que el duque había encarcelado. A pesar de que no consiguió realizar sus propósitos en favor de los presos, su actitud nos demuestra el respeto y la veneración de que gozaba, ya que se afirma que el duque le escuchó con paciencia y se le permitió partir, sin que nadie le molestara.
Después de predicar una serie de sermones durante la primavera de 1231, la salud de san Antonio comenzó a ceder y se retiró a descansar, con otros dos frailes, a los bosques de Camposampiero. Bien pronto se dio cuenta de que sus días estaban contados y entonces pidió que le llevasen a Padua. No llegó vivo más que a los aledaños de la ciudad. 
El 13 de junio de 1231, en la habitación particular del capellán de las Clarisas Pobres de Arcella recibió los últimos sacramentos. Entonó un canto a la Virgen y sonriendo dijo:  "Veo venir a Nuestro Señor" y murió.  Era el 13 de junio de 1231.
La gente recorría las calles diciendo: "¡Ha muerto un santo! ¡Ha muerto un santo!". Al morir tenía tan sólo treinta y cinco años de edad. Durante sus funerales se produjeron extraordinarias demostraciones de la honda veneración que se le tenía. Los paduanos han considerado siempre sus reliquias como el tesoro más preciado.
San Antonio fue canonizado antes de que hubiese transcurrido un año de su muerte; en esa ocasión, el Papa Gregorio IX pronunció la antífona O doctor optime en su honor y, de esta manera, se anticipó en siete siglos a la fecha del año 1946, cuando el Papa Pío XII declaró a san Antonio "Doctor de la Iglesia".
Se le llama el "Milagroso San Antonio" por ser interminable la lista de favores y beneficios que ha obtenido del cielo para sus devotos, desde el momento de su muerte.
Uno de los milagros mas famosos de su vida es el de la mula: quiso uno retarle a san Antonio a que probase con un milagro que Jesús está en la Santa Hostia. El hombre dejó a su mula tres días sin comer, y luego cuando la trajo a la puerta del templo le presentó un bulto de pasto fresco y al otro lado a San Antonio con una Santa Hostia.  La mula dejó el pasto y se fue ante la Santa Hostia y se arrodilló.
Iconografía
Por regla general, a partir del siglo XVII, se ha representado a san Antonio con el Niño Jesús en los brazos; ello se debe a un suceso que tuvo mucha difusión y que ocurrió cuando san Antonio estaba de visita en la casa de un amigo. En un momento dado, éste se asomó por la ventana y vio al santo que contemplaba, arrobado, a un niño hermosísimo y resplandeciente que sostenía en sus brazos.
En las representaciones anteriores al siglo XVII aparece san Antonio sin otro distintivo que un libro, símbolo de su sabiduría respecto a las Sagradas Escrituras.
En ocasiones se le representó con un lirio en las manos y también junto a una mula que, según la leyenda, se arrodilló ante el Santísimo Sacramento que mostraba el santo; la actitud de la mula fue el motivo para que su dueño, un campesino escéptico, creyese en la presencia real.
San Antonio es el patrón de los pobres y, ciertas limosnas especiales que se dan para obtener su intercesión, se llaman "pan de San Antonio"; esta tradición comenzó a practicarse en 1890.
No hay ninguna explicación satisfactoria sobre el motivo por el que se le invoca para encontrar los objetos perdidos, pero es muy posible que esa devoción esté relacionada con un suceso que se relata entre los milagros, en la Chronica XXIV Generalium (No. 21): un novicio huyó del convento y se llevó un valioso salterio que utilizaba san Antonio; el santo oró para que fuese recuperado su libro y, al instante, el novicio fugitivo se vio ante una aparición terrible y amenazante que lo obligó a regresar al convento y devolver el libro.
En Padua hay una magnífica basílica donde se veneran sus restos mortales.

sábado, 11 de junio de 2016

10 REFLEXIONES PARA APLICAR EN CADA ETAPA DE NUESTRA VIDA...




La vida solo son momentos algunos buenos otros no tanto, lo importante es saber vivir esos momentos y darles nuestra mejor cara, hay que aprender de cada perdida, de cada triunfo pero sobre todo hay que saber levantarnos y acompañar esa experiencia de  reflexiones cortas que serán el recuerdo de aquel momento.

Por eso te presento las 10 mejores reflexiones cortas para cada momento de tu vida.

1. Reflexiones cortas de oportunidad. ”La oportunidad no se presenta en la rutina diaria, ni a quienes ven la vida de color gris, es como una franca sonrisa en un rostro desconocido”
Anónimo.

2. Reflexiones cortas de optimismo.” Una persona optimista al enfrentar un problema sabe separar la parte que lo beneficia dejando de lado aquella que lo perjudica”
Anónimo.

3. Reflexiones cortas de destino. “Nuestro destino no es donde estamos ahora, si no donde estaremos mañana después de haber vivido el ahora…”
CanciónXti.

4. Reflexiones cortas de belleza. “La vida del ser humano es como la hierba del campo que florece por las mañana mas cuando llega la tarde su belleza se marchita y todo se desaparece”
Zantiago.

5. Reflexiones cortas de perdón. “El día que tu aprendas a perdonar tus propios errores, podrás perdonar a quien más te ha herido, y comprenderás que tal vez más daño hiciste tú y ese alguien aún no te ha perdonado”
Anónimo.

6.Reflexiones cortas de carácter. “El carácter no se desarrolla en la serenidad y la tranquilidad. Solo a través de experiencias de sufrimientos podemos fortalecer el alma, aclarar nuestra visión, obtener inspiración para nuestras ambiciones y alcanzar el éxito”
Anónimo.

7.Reflexiones cortas de amor. “Los hombres más capaces de pensar sobre el amor son los que menos lo han vivido; y los que lo han vivido suelen ser incapaces de meditar sobre él”
 José Ortega Y Gasset.

8. Reflexiones cortas de cambio. “Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas”
Louise Hay.

9. Reflexiones cortas de recuerdos. “¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo” Amado Nervo.

10. Reflexiones cortas de inicio.  “Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré” G
Gabriel García Márquez.

viernes, 10 de junio de 2016

SER OPTIMISTA...



El optimista que no renuncia a la sensatez... Negros nubarrones se divisan en el horizonte. El optimista los observa confiando en que capeará el temporal y es consciente de que la borrasca no durará mucho.

Este optimista hace planes con la esperanza de lograr algo positivo con ellos... PERO sin olvidarse de los obstáculos. Cuando éstos lleguen, lo encontrarán dispuesto a superarlos o a adaptarse a los mismos.

Uno de sus activos más valiosos es la sensatez. Ésta le vacuna contra las expectativas irracionales, ya sean negras o de color rosa.

• Cruza la calle mirando hacia un lado y otro, a diferencia del optimista cabra loca, que se confía en que él es inmune a los accidentes de tráfico y cruza a lo temerario.

• Diseña sus metas e itinerarios estudiando antes el terreno, así como sus propios recursos para transitar por esos caminos.

• Se pone en marcha sabiendo que no basta con pensar en lo bueno. Son sus acciones las que darán vida a lo que tiene en mente.

• Usa el mapa cuando se despista o pregunta lo que no sabe, en contraste con el optimista que se pierde en los confines de la idiotez con la esperanza de encontrar una puerta mágica hacia su destino.

• Las previsiones fatales o los malos presagios no le quitan el sueño. A éstos los encara con la actitud que recomendaba Epicteto: "Para mí todos los augurios son buenos si yo lo quiero así. Porque, pase lo que pase, está en mi poder aprovechar lo que suceda para algo fructífero."

Éste es el optimismo del que hablamos y que no está reñido con la responsabilidad y la prudencia.

¿Va esta forma de ser con nuestro estilo de vida?
No hay una única manera de interpretar la realidad y de resolver las situaciones que encontramos. Cada uno de nosotros elegiremos la que más nos convenza. Pero, para poder elegir, debemos de ser conscientes de que tenemos varias opciones y esta es una de ellas: Un optimismo responsable.



¿SUMAMOS?...




Cada día que despertamos tenemos la oportunidad de realizar pequeños avances allá donde cada uno de nosotros decidamos. Avances que se sumarán a los que ya hemos hecho y que mañana serán la base desde donde poder seguir sumando.

Las pequeñas sumas suelen ser fáciles de hacer: Un abrazo que refuerza una relación, una monedita más en la hucha, un ratito haciendo ejercicio… Quizás su mayor inconveniente es que, como son tan fáciles, no les damos importancia y nos las saltamos.

En un día común y corriente, como éste mismo, perdemos la perspectiva. No advertimos el poderoso alcance de las acciones pequeñas. Olvidamos que, gracias a ellas, construimos con el tiempo cosas valiosísimas.
Por eso es necesario que lo recordemos a menudo. Las pequeñas acciones realizadas consistentemente nos cambian la vida.
Los giros inesperados que suponen enormes cambios positivos (o negativos) son menos frecuentes.

Pero, con estas pequeñas sumas, sí que podemos contar a diario. Tal vez sean imperceptibles en un día dada su insignificancia, que pensamos que son muy poquita cosa y po eso no los valoramos como se merecen. Lo que no impide que con el tiempo se transformen en algo grande.

Y hoy tenemos unas cuantas oportunidades para sumar: Un pasito aquí; un ajuste allá; una pequeña mejora en el otro lado. Con las acciones que realicemos estaremos progresando, moviéndonos en la dirección que queremos.

¿En qué vas a sumar tú? ¿Qué oportunidades vas a aprovechar HOY para darle forma a la vida que quieres?

Visto así el día, con oportunidades y sumas que celebrar, dan más ganas de ponerse manos a la obra con las cuestiones importantes en las que cada uno de nosotros trabaja
¿Verdad? Pues, ¡Adelante! Porque hoy es día en que vamos a empezar a sumar donde a cada uno de nosotros nos interese.

"NECESITO MÁS ESPACIO"...





¿Necesitas espacio? Dátelo...

"Necesito mi espacio". He ahí una frase muy conocida cuando la situamos en el contexto de las relaciones personales. Quien la dice, reclama libertad de movimientos a otra persona, porque siente que le está haciendo un marcaje más estrecho de la cuenta.

El espacio representa holgura, tranquilidad, descanso… Y, tal vez, lo necesitamos en más áreas y circunstancias. Por ejemplo, en éstas que vamos a enumerar.

En los objetivos personales:
Hay poco espacio en un plan rígido, donde las expectativas estén cerradas a cal y canto y los detalles se calculen al milímetro.
Por contra, te estás dando espacio cuando aceptas errores o pobres resultados, afrontas imprevistos, ajustas los planes, aprovechas alguna oportunidad con la que no contabas, etc.
Tu objetivo sigue claro y bien definido. Pero te estás dando margen de acción para adaptarte a las circunstancias.

En las tareas cotidianas:

Hay poco espacio en una agenda con escasas horas libres. Todo está programado, tanto el trabajo como la diversión, y hay que aprovechar a tope cada minuto.
Una agenda con huecos, en cambio, te da espacio para ser espontáneo y para descansar cuando lo necesitas.

En tu cabeza:
Sí, ahí mismo. Tu cabeza se llena de problemas, de planes o del ruido de las interrupciones constantes.
Cuando desconectas un rato de todo ese lío, te estás dando espacio.
¿Un ratito de relax sin pensar nada más que en la delicia de café que te estás tomando? ¡Ay… Quién no necesita espacios de éstos…!

En tu casa:

El desorden y la acumulación excesiva son estresantes: La mesa llena de papeles, el trastero a rebosar de cajas que ni se sabe lo que contienen, el armario atestado de ropa que no te gusta y no piensas usar, etc. Al quitar lo que no sirve, también te estás dando espacio.

En tu presupuesto:
Si gastas cada céntimo que entra, no te das espacio para atender gastos imprevistos, que no son tan imprevistos, ya que surgen con más frecuencia de lo que uno quisiera.
En cambio, cuando tienes la oportunidad de reservar un poco de dinero y la aprovechas, sí te das espacio para atender emergencias o gastos extra y, con suerte, hasta puedes ahorrar. Así no vives tan ahorcado.

 ¿Cuál es la moraleja de esto? ¿Cómo puedes darte espacio, independientemente del área de la que hablemos? Quitando lo que sobra.
El exceso puede ser asfixiante en muchas áreas (gastos, preocupaciones, compromisos, tareas, objetos que estorban, etc.).
Si estás agobiado en alguna de ellas, prueba a quitar un poquito de lo que sobra. El hueco que ganes aunque sea pequeño, regálaselo a tu paz mental.